- Haztela tú si quieres y no me digas que no sabes hacerla.
- Es que no sé hacerla.
- Venga ya, Ben, comprendo que no sepas hacer un porro, enganchar el papel requiere algo de habilidad pero hacerse una raya, por favor. Sólo hay que saber la diferencia que existe entre línea curva y línea recta.
Ben tomó la bolsita que le tendió críptica y por debajo de la barra Toni. Se la metió en el bolsillo y serpenteando entre el bullicio del pub se dirigió al servicio.
Nunca antes habia utilizado uno para hacerse una raya. Ni habia abierto una bolsita de aquella manera. Tampoco hubiera perdido mucho si se le hubiera caido. El caso es que sentía una especie de miedo de lo que sus manos estaban abriendo. Sus movimientos iban ralentizándose poco a poco hasta tal punto que tuvo que pararse para tomar aliento y aclarar sus ideas -" Coño Ben, que es una puta raya de coca, no te vas a meter heroina- se dijo mientras dejaba la bolsa abierta sobre el poyete del lavabo. La miró ahora y recordó las palabras de su colega Toni "diferencia entre línea recta y curva" y se puso manos a la obra.
Tomó el dni y empezó a trazar con él una línea que constrastaba con el color de su cartera.Iba perfilándola delicadamente cuando un movimiento brusco trastocó uno de los extremos. En el servicio contiguo unas jóvenes derramaban su borrachera entre bromas.
- Afiánzate las tetas Mari- pudo escuchar entre risas alcoholizadas.
Es curioso cómo funciona la mente en determinadas situaciones. Ben volvió a mirar su línea trazada pero ahora sentía que había perdido aquella majestuosidad del momento previo. Quizás fuera la alusión a las tetas lo que había torcido su primer proyecto o el comentario en un principio de su colega o cualquiera sabe. El caso es que Ben volvió a perfilar su línea vertical modificándola ahora tramo a tramo, convirtiéndola en una línea curva. Se echó un poco hacia atrás y la vio en perspectiva. Sobre la cartera, se definía clara una potente C.
Como un niño dedicado a un juego exquisto Ben torcía, añadía más coca de la bolsita, modificaba trazos delicadamente; apareciendo palabras definidas en su cartera con una magia sin igual. De la C de un principio construyó Coca. Le pareció gracioso escribir Coca con coca. Su mente bullía cuando lo leía.
Al final de la noche, Ben metió toda la coca en la bolsita y volvió al lado de su colega con los ojos vidriosos y sin que su tabique nasal hubiera sido golpeado.
-¿Te la has hecho?
-Sí.
-¿Cómo estaba?
-De puta madre.
"